viernes, 26 de marzo de 2010

Xuventude Zila

Ainda soa nos meus oidos
o acoar da adolescencia,
e a miña xuventude xa está desahuciada,
victima dos inmortais coitelos da hipocresia.


E mentres o meu xuvenil espiritu,
loita cos dores da morte,
eu sorrio, sempre sorrindo.


Dende nenos estamos condenados
a respirar o venenoso bafo,
das almas podridas,
sen coidar que atrás veñen fillos e netos
e nos vamos cubrindonos de anos.


Unha e outra vez vin as fermosas ideas
serven de xantar os raposos,
mentres a inxusticia, traición, ignorancia
e demáis incestos da actual sociedade
brilaban nos altos cumes.


¡Eu sen querer ser hipócrita!
Eu debía chorar e non podo
porque nunca souben
pero sei sorrir, e sorrio;
por iso en canto outro choraría
sorrio, sempre sorrio...


Deixademe reir e non me tomedes por tolo, 
que o sorrir dorme as miñas magoas,
e fai que as bagoas se convirtan en carcaxadas.


Qué tristura ver a xuventude
dormir nas delicias de Capua,
sen coidar en desenvainar a espada da xusticia
e loitar hasta ver  coronada a Minerva
no trono no que lle usurpou Mercurio.


A miña xuventude esta nas derradeiras bocanadas
morta ela podería ser dos vosos,
en tanto dedicareime a sorrir


PD: No se por qué se me ha dado por escribir estos absurdos poemas, ¡tranquilos ya se me pasara!

martes, 23 de marzo de 2010

La libertad

La libertad ha dejado de ser para mi algo abstracto, no es más que poder sentarme solo en mi sillón después de trabajar.

sábado, 20 de marzo de 2010

Os ollos de Kelma por Nis

Hen e Mong están pálidos e calados,
eles sempre tan gargallans
hoxe parecen dous fantasmas
¿Qué lles faría a Kelma?
ese pelireo con entrañas de brurca,
meigo sorrir, e con ollos de ...

Ollos que para min son un misterio
Cando eu dixen
¡Ai Kelma! ¡Ai pelireo!
me dixeron que non digas parvadas Nis
¡Parvadas!

¡toliños si me fixerades caso!
¿Qué lles faría onte a Kelma
para estar tan maguados?

¿Farianlle mal os seus ollos?
¡Os ollos de Kelma! ¿Qué terán os seus ollos?
¿Son ollos de deusa, ou de meiga?
eu non o sei,
pero fuxir dos ollos de Kelma...

Kelma é unha meura, un pelireo,
¿Agora os seus ollos?...

Si esta leda
brilan como luceiros de fada,
si esta de xenio
son faros como de gata rabiosa,
sempre que te ollan
teñen algo que te fan tremer.

Non digas parvadas Nis -dixeronme-
eterna resposta da xuventude
para que os bos consellos, sempre son parvadas.

Eles somentes viron unha arreia,
e as miñas verbas eran parvadas
e en  Lorico non coñecian a Kelma.

Agora están palidos e calados,
¿eran parvadas?
¡Pobres rapaces! A xuventude e tola,
e eles son xente de troula...

Ai! e so veran unha arreia
e agora...
Queria Deus non esten brureados

miércoles, 10 de marzo de 2010

El tiempo

Sigo el paso del tiempo
siempre huyendo en la sombra,
Sin descanso;

Y el loco tiempo se me va,
se me va,
siempre escapándose de mis manos
que lo sueltan
sin fuerzas para retenerlo.

Yo soy adicto del tiempo,
por eso me quejo de su abandono.

Se me va, y yo me quedo:
fruto deshecho de su obra
árbol sin hojas,
pisada borrada de mis pies.

¿Qué importa que los años sean cortos o largos,
que los días tengan amaneceres y noches,
ni que el reloj tenga agujas?

Nada importa al loco tiempo,
que solo tiene hoy,
pero no tiene mi mañana.

Él sigue una loca carrera
sin pararse más,
que en el baile de la muerte.

Yo también corro
me voy detrás de él,
me marcho

sábado, 6 de marzo de 2010

FRUITISPARANOIA

Llevaba más de un mes, repitiéndose en mi cabeza, una absurda melodía, ti ti ti tiri ti ti ti tiriri, no lograba sacármela de la cabeza, creía que me iba a volver loco.

Hasta que un día, me conciencie que necesitaba tratamiento, tenía que ir a un psicoanalista, contarle lo que me estaba pasando, necesitaba quitarme esa melodía infernal de mi cabeza.

Así que, cogí fuerzas de flaqueza y llame a una de mis mejores amigas, ella había tenido unos cuantos traumas, fobias, paranoias y no se cuantas enfermedades mentales más, nadie mejor que ella, que había sido tratada por más de 20 psicólogos, y unos 5 psiquiatras, para recomendarme un especialista en eliminar absurdas melodías de la cabeza.

Me recomendó al doctor Uxio, me dijo que era un genio en eso de extirpar trastornos musicales transitorios. A mi lo de extirpar no me sonaba nada bien, nunca me habían extirpado nada y la verdad tengo pavor a cualquier tipo de operación, aunque sea gastroentinal.

Me arme de valor, y lo llame, le resumí mi problema por teléfono, la verdad es que era muy fácil de resumir, note un tono de preocupación en su voz cuando me estaba hablando, más aún cuando me dio una cita para el día siguiente, decía que el caso había que tratarlo cuanto antes, porque sino esa absurdo musiquilla se podría convertir en algo permanente. También he de decidir, que lo más miedo me metió, fue cuando le pregunte el precio de la consulta, 90 euracos, nada más y nada menos.

Llego el día de la consulta, así que me prepare para la ocasión, me  puse la típica ropa de paciente, cubriéndola con un abrigo, para que nadie se diera cuenta  por la calle de que iba a la consulta de un psicoanalista.

Llame al telefonillo, me pregunto quién era, yo le conteste que era Mariano, prefería que no supiese mi nombre real, luego me quede pensado un rato,  por qué cuando habíamos hablado por teléfono no me lo había preguntado, la verdad es que me parecía extraño.

Deje esa estúpida reflexión, y me dirigí al ascensor, no se porque lo cogí porque su consultorio estaba en el primer piso y yo vivo en un cuarto sin ascensor, a lo mejor tenía miedo a perderme, tengo que reconocer que mi sentido de la orientación no es demasiado bueno.

Sin darme casi cuenta, estaba allí frente a la puerta, Redios!!! que rápido había llegado, luego recordé que estaba en un primero y normal que hubiese llegado tan pronto.

Golpee la puerta con los nudillos, no encontraba el timbre, ¡que raro!..., cuando un chico joven con perilla a lo Johnny Deep y bata blanca, me abrió la puerta, y me pregunto por qué no había llamado a la puerta, yo le dije que no había visto el timbre, él me sonrió y me dijo que si hubiera encendido la luz me hubiera resultado mucho más fácil encontrarlo. Coño!, tenía razón que tipo más listo, no se como no pude darme cuenta, la verdad que a estos chicos los preparan muy bien en la universidad.

Le pregunte si era el Doctor Uxío, el me dijo que no, que era su auxiliar, me parecía extraño que en vez de tener a una rubia cachonda, tuviese un tío con perilla y con una cara que me recordaba  Michael Night, si el del coche fantástico, pero supongo que un tío tan listo como el doctor Uxio, debería tener sus motivos.

Michael, lo llamo así porque no me dijo nunca su nombre, me llevo hasta una sala y me dijo que esperara 7 minutos. ¿Por qué siete minutos?, ¿Por qué no 6 o 8?, un puto número primo, eso si que no podía ser una coincidencia.

Después de 7 minutos justos, lo puedo asegurar porque no paraba de mirar el reloj mientras esperaba, vino Michael y me dijo que lo acompañase hasta una puerta, allí estaba sentado un tío con bata, era bastante delgaducho, con barba de tres días, unas gafas del año de la pera y un fular de color brownie, lo del fular era la prueba definitiva, en ese lugar pasaba algo raro.

El Doctor Uxi, a partir de aquí lo paso a llamar así, porque me dijo que lo tratará como un amigo y la verdad es que a mis amigos y mis mascotas, siempre los llamo por diminutivos o por absurdas variantes de sus nombres, bueno voy a dejarme enrollarme.. Me pidió que me sentará, y me senté, no lo hice porque me guste obedecer ordenes, ¡simplemente me apetecía sentarme y ya esta, lo hice que coño!.

Me pidió que si le podía tatarear de nuevo la melodía, la verdad me relajaba bastante tararearla y sentir que alguien más la escuchaba, así que, empecé a tararearla, acompañándola con mis palmas, porque así sonaba mejor. Siempre fui muy detallista para este tipo de cosas.

Después de estar, 7 minutos tarareándola, joder otra vez 7 minutos, me estaba empezando a poner nervioso y la verdad me dolían bastante las manos, es que yo cuando palmeo, le pongo toda la pasión que llevo dentro.

Dr Uxi, me pregunto si esa musiquilla llevaba letra, le dije que creía que si, pero no era capaz de recordarla. Uxi, entonces saco una guitarra y empezó a tocar esa melodía, trataba de ayudarme a recordar la letra, pero no podía, joder odio cuando me bloqueo.

De repente Uxi, se puso a cantar una canción, que hablaba de un mendrugo en NY, no entendía nada y la verdad estaba empezando a cabrear, porque odio las canciones malas y además no me dejaba concentrarme en mi musiquilla. Creo que Uxi, lo noto, paro de cantar y de tocar, me pedio perdón, me dijo que a veces se arranca por bulerías, porque eso le ayuda a pensar mejor, le dije que no se preocupará, él era un profesional y yo sabía que debía respetar su trabajo.

Me dijo que tenía que hipnotizarme, para poder encontrar la letra de esa musiquilla y así poder encontrar la raíz de todo este problema. Le dije que adelante, que estaba dispuesto a todo… Entonces Uxi saco un Canguro de su bolsillo y me dijo que lo mirara fijamente, mientras lo miraba, notaba como se me iban cerrando los parpados, y una vez se repetía lo mismo en mi mente la misma pregunta, ¿como coño había podido sacarse un jodido canguro del bolsillo?, creo que esa confrontación mental fue tan fuerte que hizo que perdiera la noción de todo…

Cuando Uxi, vio que estaba completamente hipnotizado, me pidió que cantara y yo, repetía una y otra vez esta estrofilla:


Somos blancos,
somos verdes
somos negros
y amarillos
somos todos diferentes
y estamos muy unidos


La verdad es que esa canción le sonaba, la había escuchado antes, hace mucho pero que mucho tiempo…pero no lograba recordar de que. Como era un puto friki del mundo web, tecleo en un buscador de internet, esas palabras, y BINGO!!!, ya sabía cuál era la canción. Joder!!!, era  la canción de los Fruitis, ¿os acordáis?, era aquella serie infantil de dibujos animados de finales de los 80, en la que aparecía un plátano sabelotodo, una piña absurda llamada Gazpacho con acento andaluz y un puto y jodido cactus (Sí, un cactus, aunque la serie se llame Fruitis, supongo que eso demostraba la gran astucia de los guionistas).

Uxí empezó a darle vueltas al argumento de la serie, coño no podía ser más absurdo: dos frutas y un cactus con patas que iban haciendo el tonto de allá para acá.  Dos cochinos jabalíes que no tenían más ilusión que comerse a alguno de estos seres, incluyendo el cactus (que, repito: no es una fruta). Como pudo observar, esta serie tenía que ser fruto de una mente enferma y perversa. ¿Cómo alguien podría hacer pensar a los niños que el cactus es una fruta?

Uxí, había escuchado a un colega de profesión, que a pesar de la crisis, todavía no estaba en paro como él, que la serie era un intento de los muchos para dominar el mundo dirigido por Antena 3 y su maléfico programa Megatrix, que según diversas fuentes se dice que podría estar dirigido por un Mendrugo. El hecho de que uno de los protagonistas fuera un cactus (uno de esos que pincha) y los demás fueran frutas (que se comen y además fueran personajes) induce a los niños a un canibalismo atróz, y a una extraña tendencia a tragar objetos puntiagudos y punzantes pensando que son frutos.

Además la serie constaba de situaciones verdaderamente obscenas, en las que las frutas intentaban despernadamente tirarse a una niña humana (para dejar sus semillitas dentro de ella), mientras, que ella guardaba la oscura intención de comérselos a todos.

Todo estaba apuntaba, a una programación de un suicido colectivo, esa era la razón de esa musiquilla, Uxi había escuchado un caso parecido que se había dado en Belice, donde un hombre acabo suicidándose después de no soportar más una música de una serie de dibujos animados, Ohhhhh casualidad!!!, era la de los Fruitis.

Ahora todo encajaba, estaba programado para autodestruirme…, lo que más le preocupaba a Uxi, era saber la razón de por qué yo y por qué después de más de 20 años, supongo que ese no era su trabajo, no era un detective. Pero conocía a uno de los buenos, Senenote, experto en investigar conspiraciones judiomasonicas, a lo mejor debería llamarlo para resolver este entuerto, pero bueno eso será otra historia.

Ahora Uxí, debía centrarse en extirpar esa musiquilla, para ello debía hacer una hipnosis regresiva, sabía que era arriesgado pero debería intentarlo. Posiblemente el paciente tuviese efectos secundarios, como no poder a volver a poder tomar fruta nunca más, una simple mandarina podría llegarlo a matarlo, pero bueno, eso era mejor que la muerte segura, a lo que le iba a llevar esa musiquilla.

Uxí volvió a sacar al Canguro del bolsillo, y se puso manos a la obra con la hipnosis regresiva, por un momento pensó que iba a perder el paciente, pero al final lo consiguió. Estaba orgulloso, todo había salido bien.

Desperté, me encontraba como en una nube, Uxí me explico todo el proceso, no entendía nada, por un momento pensé que estaba un poco chalado, era difícil de crear toda aquella historia, pero después de ver aquel canguro saliendo de su bolsillo, cualquier historia era verosímil, así que lo creí y emprendí de nuevo una vida sin esa terrible banda sonora, era feliz, desde aquel día me di cuenta que en las cosas más simples uno puede encontrar la felicidad.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Fracasado

Soy viajero en las tinieblas de la noche,
camino y camino sin rumbo,
perdido en el desierto de mis lastimas
sin encontrar ningún descanso.

¿A donde voy?
A ninguna parte:
Todos los caminos se cerraron para mi
solo la muerte madre de los fracasados
¡La muerte, pero soy tan joven!
me tendió sus brazos
¿No encontraré otro camino?

No, veo que no,
pues mi pecho es un cementerio de esperanzas,
y no se desprenderme de mi orgullo.

Yo soy un fracasado
y los míos se ríen al son
en el caminar al encuentro de la muerte,
en vivir como mendrugos.

No quiero ser un mendrugo,
así que adelante.


PD: Recordad que: HOY ES SIEMPRE TODAVÍA

sábado, 27 de febrero de 2010

Mi alterego y yo

No, no es un héroe y creo que tampoco tiene la más mínima pretensión de serlo. Como la inmensa mayoría de los mortales, necesita sentir para poder sentirse vivo. Al igual que yo, tiene aspiraciones humanas, y lo que más miedo le da, sea posiblemente, sobrevivir a los que más quiere.

Siempre que lo veo, esta preparado para marcharse, nunca piensa en acomodarse, aunque los que lo rodean puedan pensar todo lo contrario, porque si hay que dejarlo prefiere no aferrarse a lo que más le hace daño “los buenos recuerdos. Vive siempre con lo justo, no le gusta los aparentar ni los lujos. No se, pero tengo la sensación de que siempre tiene la apariencia de que todo le importa lo justo, un tipo frio quizás… Pero si queréis mi opinión, pienso que sería más justo decir que cuando algo de verdad le importa se aferra a ello hasta las últimas consecuencias, aunque muchas veces se equivoque y el fin no sea justo.

Su gesto amable, se ha perdido con el paso del tiempo, quizás por estar siempre preparado para marcharse, solo espera ese momento, porque esta seguro de que va a llegar. Pero sin algo lo admiro es que cada idea, valor, sentimiento, los vive con la máxima intensidad, porque si no, se va, sabe que allí ya no tiene su lugar. La verdad no le importa ni lo más mínimo el dinero, sabe lo que es vivir con lo justo, sin que ello tenga la más mínima repercusión en su felicidad. No le importa “el qué dirán”, ni que lo critiquen, salvo que quién lo haga sea alguien que realmente quiere y aprecia, porque la traición es lo que más le duele, no entiende ni quiere, esa doble moral con la que juegan muchos de lo que lo rodean, sabe que se mueven por intereses, que él considera vánales y que cuando se da cuenta, le duele, no veáis como le duele…Sabe entonces que como en tantas otras ocasiones, ha llegado el momento de coger la maleta.

Le asombra aquellos que les preocupa “el que diré”, como el le llama los queda bien, la verdad yo al igual que él, pienso que son una gente peligrosa, se que le dan miedo y es incapaz de ocultar su rechazo cuando intenta conservar con ellos…Es difícil, hablar con alguien que mide sus palabras bajo un estereotipo, un rol, que sea políticamente correcto en el circulo en el que se mueve, pero sus gestos, su mirada e incluso su paciencia, les delata y al final sabe que acabarán por descubrir su verdadero yo.

No le importa lo que suceda dentro de cien años, sabe que el mañana esta ahí, que no para de llegar a más de sesenta minutos a la hora. Solo le preocupa lo que esta pasando, ahora, porque es el momento en el que se siente y se padece. Se que no dice ni a mitad de lo que calla, y calla porque no quiere ofender, aunque cuando hablar parece que escupe puñales, que afilan sus palabras.

Tuvo en parte lo que soñó, pero como lo ha hecho una y otra vez en la vida, cogió esa maldita maleta y decidió como buen gallego, a emigrar hacia otro lugar en le que poder sentir y decir libremente, lo que los demás rechazaban, poder seguir pensando “en el qué diré”, con el máximo sosiego y con todo el ánimo de provocar a aquellos que su tremendo ego los ciega. Porque para poder ser fiel a sí mismo, es de los que sale corriendo si mirar atrás, para comprometerse. No es de los que avisa con palabras cuando está mal, pero tampoco intenta disimular cuando habla, las palabras parece tardan una décima segundo más en salir por su boca, mientras que su mirada, por mucho que lo intente, se acaba difuminando entre en el espacio.

Es uno de esos tipos que le gusta ladrar en público, pero en cambio ronronea en la intimidad. No quiere ni necesita ser un héroe, porque sabe que lo más difícil ya lo ha conseguido: “ser una persona”, con sus pocas cosas buenas y sus montañas de defectos, pero al fin y al cabo “una persona”.

Así es él: todo, nunca, siempre; ahora con y si ayer, mañana con y sin ahora. Lo que fue, lo que es y lo que será, lo que pudo haber sido, pero al fin y al cabo, se que seguirá siendo “él” y eso me reconforta. No digo que sea una persona excepcional, no es un héroe, tampoco lo pretende, solo intenta ganar su particular “lucha de gigantes”. Ese miedo a la enormidad, que le es tan necesario para seguir afrontando la vida con el corazón y no desde las vísceras, como muchos piensan, es un experto en dar la imagen equivocada de si mismo. Desde el punto de vista más racional, hace lo que puede y todo lo que debe desde sus valores.

Con todo, tengo que deciros que para mi es una persona imprescindible en mi vida. Es más que un hermano, que si o que no tengo, más que un padre que te quiere como hijo, más que un amigo que comprende de ti, lo que el quiere comprender, más que un socio si es que realmente tengo alguno, más que mi pareja compañera de viaje….

Él estuvo allí, la primera vez que yo no estuve, y por supuesto la última también. Se que esta ahí, lo siento, aunque no esté presente. En cada paso indiscreto que doy verdaderamente importante en mi vida, siempre, siempre, guiándome, con la tremenda responsabilidad que eso conlleva, sabiendo respectar mis decisiones, si es que realmente acabo por tomarlas.

Para terminar, porque todo tiene un fin, sólo un deseo: “cuando sea mayor, solo quiero ser uno de esos antihéroes, que sin superpoderes, ni antifaz, ni armas… vive como tú”.

Un abrazo, el que nunca me he atrevido a darte,

RATO