viernes, 16 de diciembre de 2011

La pastorcilla Linda Preciosa

Hace ya muchos años, en un pueblecito al noroeste de la piel de toro, vivía Linda Preciosa, una chiquilla que todas las mañanas salía con sus cabritillas para que pastaran alegremente por el campo. Ella era muy feliz y apenas recordaba su enfermedad.

Una mañana, cuando daba un paseo con copito, canela y carboncillo, sus cabritillas favoritas, vio un ukelele detrás de un arbusto. Lo cogió y se fue por el prado tocándolo alegremente mientras las cabritillas bailaban y reían sin parar. Cuando llevaban caminando al menos dos programas del “Mira quien baila”, se encontraron a un pastorcillo con una gaita, y ella le dijo:

- ¡Menuda gaita tienes pastorcillo!, ¡qué ganas tengo de tocarla!

El pastorcillo muy amablemente se la ofreció, ella la cogió con mucho cuidado y empezó a tocar una muñeira, hasta que se quedo toda extenuada.

Siguieron todos paseando, riendo  y bailando, encontrándose, al poco rato, a un perro salchicha, que al verla se metió en su regazo. La pastorcilla emocionada por su cariño, decidió adoptarlo, y sacarlo a pasear, al menos tres veces al día.

Siguieron todos caminando, riendo y bailando, y como ya se habían pasado tres pueblos, los pies de Linda Preciosa se hincharon. Ella, ni corta ni perezosa, se quito las plataformas y siguió su paseíllo descalza, con la mala fortuna de pisar un cartón de vino que había dejado olvidado un indigente, al que le dijo:

- ¡Me cago en la madre que te parió!, ¡si a ti, el de la farola!

Después del pequeño incidente siguieron corriendo, riendo y bailando. Linda Preciosa ahogada por los fuertes dolores que le había provocado en la garganta el tocar durante tantas horas la gaita y en sus piececillos al haber pisado un Don Simón en mal estado, decidió volver a casa a curarse todas sus herididillas.

Volvían todos hacia a casa bailando y riendo, menos Linda Preciosa que gemía mientras se arrastraba por el suelo, cuando de repente un perro flauta, de esos con los pies negros todos guarros, la abordó para pedirle unas monedillas a cambio de su musiquilla. Ella le dijo que no tenía, pero que si quería, podría tocarle un poco la flautilla.

Después de todo este vibrante paseo, llegaron a casa, llamarón al doctor que después de tenerla bien examinada, le dijo:

- Linda Preciosa, tiene usted un tremendo quiste en la garganta. No puede una ponerse a tocar instrumentos de viento, sin saber lo sucios que estaban los labios que se han posado antes. ¡La higiene es lo primero!

Colorín colorado, este cuento se ha enquistado.

Un abrazo,

Rato Raro

9 comentarios:

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

A mí Linda Preciosa me ha caído muy bien, y a juzgar por la foto, tiene pinta de ser muy simpática y buena persona, además.

Haya abrazos por doquier a todas las amables pastorcillas, a todos los perroflautas con los pies limpios (que también los hay) y, por supuesto a usted, señor Rato Raro :)

xana dijo...

Ya me explicará, usted Señor Rato, como bailan y ríen las cabras.

Rato Raro dijo...

Ximo, estoy de acuerdo contigo, Linda Preciosa es una persona simpática y buena, lo único lo de su enfermedad, como habréis supuesto es musicomana.

Xana en los cuentos todo es posible... espero haberme explicado claro.

Un abrazo,

Rato Raro

Manuela dijo...

¡Ja, ja, ja! Es que con tu blog y con el de Ximo me parto, y me hace mucha falta. ¡Gracias! Pero qué buenos sois.
Estoy con Acapu: Linda Preciosa parece muy buena persona, incluso diría que es una apagafuegos excelente. Aunque la veo un poco estresada a la pobre...
Y vaya si bailan y ríen las cabras; eso y mucho más saben hacer, menudas son. Mi padre fue cabrero de niño y me contó cositas sobre ellas.

¡Abrazos perroflauteros! (aseados, eso sí)

Rato Raro dijo...

Gracias Manuela, tus risas son un bonito regalo de Navidad.

Un abrazo,

Rato Raro

PD: Gracias también por el alago, pero sinceramente creo que no soy ni la mitad de bueno que Ximo.

Adharae dijo...

No sé si asociar el título de la canción que suena con la imagen de la dulce y delicada Linda...

Curiosa historia. ¡Un abrazo!

Rato Raro dijo...

Diana, ¿tú crees que la canción puede tener algo que ver con el título de la canción?...No sé... No sé.

Un abrazo,

Rato Raro

jaramos.g dijo...

Este cuentecillo, que parece inocente, tiene segunda intención. Seguro. Sin embargo, no la pillo. Rato me va por delante. Feliz Navidad, RR.

Rato Raro dijo...

Querido Jaramos, ¿por qué sospechas que mis posts tienen una doble lectura?...Si yo soy como un angelito caído del cielo, sin ningún tipo de maldad.

Un abrazo y felices fiestas a todos,

Rato Raro