domingo, 24 de enero de 2010

Adios, Gabilondo, adios

Gracias por macharte de Cuatro y llevar tu patetismo y victimismo a un lugar donde no nos moleste.
Gracias porque no tendré que ver tu estúpida cara, cada vez que hago zapping. Pobre!!, te vas del canal de televisión que el Grupo Prisa obtuvo a cambio de favores al Partido Socialista. Ese canal, que para poder sobrevivir, no le ha quedado más remedio que vender su alma, a Berlusconi y Telecinco.

Que pena, la crisis se ha cebado con los medios que defendieron los molinos de viento del Sr Zapatero. La vida, es así, uno sólo tiene amigos cuando tiene dinero y las cosas van bien, pero cuando las cosas empiezan a ponerse feas, tus amigos desaparecen, querido Iñaki.

Se que lo has dado todo por tu amado partido, que has manipulado, mentido y disculpado, actos vandálicos que se han hecho contra otros partidos. Te has esforzado como nadie, para ocultar los escándalos de los socialistas y si no podías te inventabas mil y una escusas para poder disculparlos.

Una y otra vez, has arremetido de una forma injusta contra lo inocentes, y has comparado, a los que son verdaderamente demócratas, con terroristas. Mientras que elevabas a los altares a Felipe y a otros socialistas de la vieja guardia, para convertir en sus profetas a Zapa-tero y sus cuarenta chorizos. En resumen, has defendido, lo indefendible.

Me acuerdo con negabas la crisis, siguiendo a tu Gurú, me acuerdo de tus patéticos comentarios, donde cargabas contra la oposición, de un modo tan partidista, que solo faltaba el himno y el logotipo de tú partido. Ohh!!, ingenuo Iñaki!!!, la crisis no existía, era un invento malévolo del señor Rajoy y sus acólitos, pero irónicamente, eso en lo que no creías, te ha llevado por delante.

Que pena, querido Iñaki, el poder no tiene amigos, solo tiene piezas de ajedrez, dispuestos de tal forma, que defiendan a su rey y aniquilen a su oponente. Pero, tristemente, para alcanzar dicho objetivo, muchas veces se ven obligados a sacrificar piezas para no perder la partida. Estas piezas, suelen estar compuestas, por tipos oscuros, que están dispuestos a lo que sea, cambio de ganar dinero y tener una posición respetable.
Querido Gabilondo los españoles, no te odiamos, tal y como has comentado, por haberte opuesto a la guerra de Iraq, porque al final, te los has ganado apoyando la guerra de Afganistán y todas las tristes consecuencias que sigue sufriendo su población.

De verdad, querido vendido, ignoro si eres odiado, despreciado o ignorado. Bajo mi punto de vista, simplemente eres de esa clase de periodistas, que no tienen ninguna credibilidad por su falta de rigor y objetividad. Te has puesto del lado de los que ahora mandan, pero ellos te han abandonado….
Por lo que he oído acabaras en CNN+, o lo que os lo mismo al desguace, que triste pensar en ello, antes has sido un intocable y respetado director. Lo que queda de PRISA, no tiene otro lugar donde dejarte abandonado, piénsalo siempre es mejor que en una gasolinera.

En estos tiempos que nos ha tocado vivir, estamos asistiendo a fusiones un tanto extrañas, e impensables hasta no hace mucho tiempo, como es el caso de Antena 3 y la “Secta”. ¿Qué esta pasando con tus amigos ZP?

Gabi esta triste, ya nadie lo quiere, ni siquiera la SER, en la cual durante muchos años, ejercicio de portavoz socialista y manipulador de la verdad.

Bueno, queridos amigos, si estáis sin trabajo, sabed que queda un puesto libre como comunicador del progresismo.

Adiós, patético amigo, espero verte en la lista del INEM.

Siempre vuestro,
RATO

2 comentarios:

jaramos.g dijo...

Duro artículo, amigo. En términos generales, estoy de acuerdo con la valoración negativa de los últimos años de Gabilondo, que tan alto estuvo. Da lástima ver cómo algunas personas arruinan su vida por cometer determinados errores o no saber ver la realidad, cegado por los intereses y/o la ideología. Creo que, por ver la parte buena, todos debemos aprender de personajes como este en sentido negativo, es decir, para no hacer lo mismo.

Rato Raro dijo...

Gracias por tú comentario y por seguir este blog.

Un abrazo,
RATO